Al fin terminé el reposapiés a juego con la butaquita. Lo había empezado a hacer en clase de tapicería, pero no me dio tiempo a terminarlo y lo había ido dejando hasta ahora.
La silla antes de tapizarla
Y así quedó después. Debería haberle puesto un tapizado más alegre pero esa tela era un retal que compré muy barato y como seguramente tendré que volver a tapizarla pronto porque los gatos tienen un especial gusto por arañarla, tampoco es cuestión de comprar nada caro.