





Hace unas semanas volvimos otra vez a tierras burgalesas, estuvimos en Castil de Lences que tiene un puente muy bonito y también un molino junto a un riachuelo. El sitio tiene mucho encanto y se puede hacer una ruta desde allí hasta Poza de la Sal, pero nosotras fuimos en el coche porque no podíamos entretenernos tanto.
Poza de la Sal es un pueblo precioso lleno de casas señoriales y con un castillo magnífico. Estuvimos viendo los lavaderos y luego fuimos hasta las salinas que ya no están en uso. Y al final subimos hasta el castillo y estuvimos viendo las vistas que son estupendas. El castillo está abierto y no hay vigilantes ni hay que pagar nada, así que entramos con los perros sin ningún problema y estuvimos allí en lo alto de la torre hasta que llegó una señora que tenía miedo a los perros y ya nos fuimos. Lo malo es que hay que subir miles de escaleras hasta llegar pero mereció la pena.
Luego, nos fuimos a ver el Dolmen de la Cotorrita que está en muy buen estado, y me gustó mucho. Está en medio del campo y no muy bien señalado, así que nos costó un poco llegar, aparte de que casi se queda la furgoneta metida en el barro, pero también encontramos un montón de rocas con geodas de cuarzo muy bonitas. Tengo que ponerme a partirlas para ver si dentro hay alguna geoda mejor aún. Ya sacaré fotos cuando las haya lavado bien porque están llenas de barro.
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