
Había un abrevadero donde se pudieron bañar los perros y durante todo el camino, en todos los sitios donde íbamos parando, siempre había abrevaderos, lavaderos, ríos o embalses, lo cual les vino muy bien a los perros para no pasar calor. Al fin y al cabo, el Cid iba a caballo y necesitaba parar en sitios donde hubiera agua para dar de beber a sus monturas.
Este azulejo señala los sitios donde te sellan el salvoconducto y en Modúbar era una residencia de ancianos. Y todo el personal y varios residentes salieron para ver a los terranovas, porque nunca habían visto otros perros así.La siguiente parada fue CUBILLO DEL CAMPO, otro pueblillo solitario y tranquilo que aún conservaba estos anuncios de Fanta en distinto grado de deterioro.


Y también tenía su abrevadero para que los terras pudieran bañarse... aunque el agua estaba bastante sucia.

En MECERREYES nos llamó la atención estas bodegas excavadas en la ladera de la montaña.

Algunas eran auténticas casitas para pasar el verano al fresco.

SANTO DOMINGO DE SILOS, es un pueblo precioso con gente encantadora. Y encima a los parados no les cobran la entrada en el monasterio.
Allí también llamaron mucho la atención los perros, y un grupo de seminaristas estaban realmente entusiasmados con ellos.
Este cartel estaba en la entrada del monasterio y me pareció curioso.

El claustro es precioso y tiene un ciprés que mide 28 metros y tiene 125 años, y que es famoso porque Gerardo Diego escribió un poema sobre él:

Intenté hacer una foto que saliera el ciprés entero pero había demasiado contraluz y sólo salía la silueta, así que para el resto del árbol ponedle un poco de imaginación.
Este cartel estaba en la entrada del monasterio y me pareció curioso.

El claustro es precioso y tiene un ciprés que mide 28 metros y tiene 125 años, y que es famoso porque Gerardo Diego escribió un poema sobre él:
EL CIPRÉS DE SILOS
Enhiesto surtidor de sombra y sueño
Enhiesto surtidor de sombra y sueño
que acongojas el cielo con tu lanza.
Chorro que a las estrellas casi alcanza
devanado a sí mismo en loco empeño.
Mástil de soledad, prodigio isleño,
Mástil de soledad, prodigio isleño,
flecha de fe, saeta de esperanza.
Hoy llegó a ti, riberas del Arlanza,
peregrina al azar, mi alma sin dueño.
Cuando te vi señero, dulce, firme,
Cuando te vi señero, dulce, firme,
qué ansiedades sentí de diluirme
y ascender como tú, vuelto en cristales,
como tú, negra torre de arduos filos,
como tú, negra torre de arduos filos,
ejemplo de delirios verticales,
mudo ciprés en el fervor de Silos.

Intenté hacer una foto que saliera el ciprés entero pero había demasiado contraluz y sólo salía la silueta, así que para el resto del árbol ponedle un poco de imaginación.


Otro pueblo muy bonito es CUEVAS DE SAN CLEMENTE, que tiene la tipica fuente abrevadero y el alcalde que es el dueño de la casa rural y el que tenía que sellarnos el salvoconducto, tenía unos fósiles gigantes de amonites que me dieron una envidia enorme. Y encima los había encontrado por allí cerca. Pero claro, eran otros tiempos cuando la gente no iba por ahí rapiñando todo, y podías encontrarte cosas así.

COVARRUBIAS, es otro sitio que merece la pena ver con tranquilidad, así que decidimos pasar la noche en el camping. La dueña es una mujer majísima y es en el único camping de todos los que hemos estado que nos dejaron meter a los perros dentro de la cabaña. Y la verdad es que en Covarrubias y en toda esa zona, la gente es muy agradable y simpática. Casi todo el mundo se acercaba a preguntarnos por los perros y a acariciarlos y ellos encantados de la vida, claro. También pudimos ir con ellos a todas partes sin ningún problema, así que pensamos volver para recorrer todos esos sitios con más tranquilidad.
Además, en el camino que va de Covarrubias a Santo Domingo de Silos, había un comedero de buitres y al pasar pudimos verlos muy de cerca y luego, pude coger unas cuantas plumas para mi colección.


En Covarrubias incluso las papeleras son bonitas.

Nuestra siguiente parada fue SAN PEDRO DE ARLANZA. Es un antiguo monasterio en ruinas, pero es magnífico y puedes visitarlo a tu aire sin guía ni nada. Es un sitio muy evocador, las ruinas en medio del campo, el silencio sólo interrumpido por el canto de los pájaros... es un ambiente ideal para una peli de monjes zombies.



Continuamos nuestro camino atravesando el DESFILADERO DE LA YECLA, que es una pasada de sitio. Es tan estrecho que a veces hay que agachar la cabeza porque las paredes casi se juntan. Por eso, la pasarela es tan angosta que hay que ir de uno en uno y menos mal que nos encontramos con otros excursionistas que venían en dirección contraria justo en un sitio donde era un poco más ancha, porque sino no habríamos podido pasar.


Después del desfiladero, llegamos a CALERUEGA, cuna de Santo Domingo de Guzmán, el fundador de los dominicos.
Es un lugar muy bonito, pero hacía un calor de muerte y teníamos mucho camino por delante, así que no pudimos estar mucho tiempo. Además, nos perseguía un señor empeñado en que fuerámos a visitar su museo privado...

Y el último pueblo de Burgos en el Camino del Cid, fue CORUÑA DEL CONDE, que tiene la curiosidad de que allí nació Diego Marín Aguilera, que en 1793 enfundado en un armazón de hierro forrado de plumas de buitres y águilas, se subió a lo alto del castillo y se lanzó desde allí y batiendo las alas y planeando hizo un recorrido de 431 varas castellanas (unos 360 metros). Tuvo que aterrizar porque se le rompió uno de los pernos con los que movía las alas y los del pueblo, creyéndole loco le quemaron el aparato.
En 1993 para conmemorar el bicentenario de su vuelo, el ejército del aire, donó al municipio un avión, que es el que se ve en la foto delante del castillo.


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