Por fin retomamos el Camino del Cid, esta vez por la provincia de Guadalajara. La primera foto está tomada en Tórtola de Henares, que es un pueblecito muy tranquilo, y los perros aprovecharon para darse un baño porque hacía un calor de muerte.
Después fuimos a Hita, un sitio precioso que tiene un mercado medieval de mucho renombre, aunque cuando fuimos no se estaba celebrando.
Abajo, se puede ver el castillo de Jadraque que es bastante impresionante.
Este otro castillo es el de Atienza, y aunque está en peores condiciones que el de Jadraque también es bastante bonito. Atienza tiene rincones con mucho encanto, como se puede ver en las siguientes fotos.

La siguiente foto corresponde al pantano del Alcorlo, donde estuvimos un rato bañándonos con los perros.
Éste pueblecito es Hiendelaencina y aquí hay yacimientos de plata, yo estuve con el Grupo Mineralogista de Madrid y cogimos unas cuantas piedras con vetas de plata.
Las dos fotos siguientes son de las salinas que hay en Imón.
Siguienza es otro lugar precioso, tiene un castillo realmente magnífico y las Monjas clarisas hacen unas trufas que están buenísimas.
La foto de abajo es en el barranco del Río Dulce y los perros disfrutaron un montón bañándose allí.
En Alcolea del Pinar se puede visitar la Casa de Piedra, que la excavó en la piedra un señor y según iba teniendo hijos excavaba más y más. Tenía de todo, incluso un fregadero y baldas para poner los cacharros de la cocina. Si pasáis por ahí no dejéis de visitarla porque merece la pena ver todo el trabajo que hizo este señor.
Y aqui estamos en Anguita, el final del trayecto por Guadalajara. Nos pusimos a comer en sitio que había mesas y bancos de piedra y aprovechamos para descansar nosotras y los perros.






















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ResponderEliminarLa ruta es muy larga y aún no he puesto el resto de fotos ni tampoco he podido terminarla. Pero el trayecto que hicimos me encantó, el parar en cada pueblo para que nos sellaran el salvoconducto y para ver todos los sitios por los que pasó el Cid, y encima acampañada por esa pareja peluda que no dejó de bañarse en cada río, pantano o bebedero que encontramos en el camino, jajaja.
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